EN mi cápsida
Mi mundo
Siempre he sabido que mi pequeño mundo es muy muy pequeño, sólo habitan en él quien yo elijo y quiero con el inconveniente de que está casi vacío por este motivo. No es que sea de estas personas cerradas que quieren un día vivir en la cueva de una montaña… ¡Para nada! Sólo que soy bastante ‘tímida’ con todas las implicaciones que tiene esa palabra en mi vida y en mi contexto. Ortega afirmaba que las personas había que conocerla con la persona y su contexto, intento hacerme conocer , abrirme y expandirme ( cuánto me gusta esta palabra ) y muestra de ello es la ‘cena-graduación’ ( que odio con toda mi alma ) a la que voy … ( aunque más bien voy por mi vestido… ) , cena por la que me he cortado mi cabellera … mi linda y hermosa y curtida cabellera que tanto quería . Durante dos años no me he cortado el pelo y ahora ha tocado .. Y pensar que durante dos años con esa parte de mi, parte que ha vivido sucesos tan importantes para mi como la entrada al instituto… Un mundo que descubrí, y que me abrió el horizonte de mi vida (aunque suene muy cursilungui), también vivió conmigo la muerte de mi abuelo, y mis idas y venidas además de mi etapa literaria en la que toqué la poesía y lo que no es poesía… No aprecio para nada lo material, pero mi pelo… TODO POR INTEGRARME EN LA SOCIEDAD. (No seré tan selectiva). ‘Ella’ cree que soy una taruga que tiene miedo, que tengo que reintegrarme (en la sociedad, si) y lo intento… Dios mío tengo mi mayoría de edad, el señor Chávez (otro político más) me ha mandado la constitución, y puede sacarme el carné… Estoy pelada y voy a una cena de graduación… Incluso me esfuerzo, así que se puede decir que estoy esforzándome (aunque no esté derramando sangre…). Casi, casi se está terminando este año, queda selectividad, la cuestión más peliaguda (pero no de carácter social).
Te deseo un muy buen día mi querido lector…